La comercialización del atún rojo en Mallorca continúa mejorando gracias a la sala de despiece y manipulación de Opmallorcamar, una infraestructura ya consolidada que permite trabajar los ejemplares cumpliendo todas las garantías sanitarias y de seguridad y facilita su preparación para el mercado.
El principal objetivo es adaptar el producto a las necesidades del consumidor. A través del despiece, se obtienen lomos de menor tamaño que favorecen su distribución y venta en mercados municipales, supermercados y otros canales comerciales.
El proceso de corte requiere un alto grado de especialización. El profesional encargado debe conocer en profundidad la anatomía del atún, además de contar con la fuerza y destreza necesarias para separar con precisión las distintas partes aprovechables de cada ejemplar.
Asimismo, la disponibilidad de atún mallorquín al corte directamente en la lonja supone un valor añadido, ya que simplifica la comercialización y permite que el producto llegue al consumidor en un formato más accesible.
En palabras del presidente de Opmallorcamar, Pedro Mercant: “Contar con una sala de despiece nos permite dar un salto cualitativo en la comercialización del atún rojo. Podemos ofrecer un producto adaptado a la demanda actual, sin perder la calidad ni el origen local.”
En este contexto, la campaña del atún rojo en Mallorca, iniciada a principios de este mes de abril, se desarrolla con normalidad. La pesca de esta especie está reservada a la flota de artes menores, es decir, a la pesca artesanal con línea de mano o caña.
La cuota global de atún rojo asignada a España para 2026 se sitúa en torno a las 6.783,67 toneladas, que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación distribuye entre los distintos segmentos de flota. En el caso de Baleares, la asignación se mantiene en cifras similares a campañas anteriores, en torno a las 50-60 toneladas.
