El sector del arrastre rechaza frontalmente la última campaña de la entidad sobre el tiburón “boca dolça”, la cual considera “difamatoria y manipuladora”
El sector acusa a la fundación de buscar el “titular fácil” y recuerda que los pescadores son los primeros interesados en la sostenibilidad del mar.
La Organización de Productores Pesqueros de Mallorca, Opmallorcamar, en representación del sector del arrastre de Mallorca, ha expresado hoy su rechazo frontal y unánime ante la última campaña pública impulsada por la Fundación Marilles. El sector acusa a la entidad de señalar de forma infundada a las embarcaciones de arrastre como responsables de la muerte y desaparición del tiburón de clavos o “boca dolça” en las Islas Baleares, una acción que consideran una “criminalización injustificada” de su oficio.
Desde Opmallorcamar se han estructurado los argumentos en tres puntos clave:
1. Acusaciones sin pruebas y alarma social
El sector denuncia que la Fundación Marilles no ha aportado ni una sola prueba, informe técnico ni dato científico contrastado que relacione directamente la actividad de la flota con la situación de esta especie. “Difundir mensajes alarmistas en redes sociales y medios de comunicación sin una base real roza la difamación”, lamentan desde el sector, que recuerda que el tiburón “boca dolça” es una especie de profundidad que se mueve dentro de dinámicas poblacionales complejas que no pueden atribuirse de manera simplista a un ataque directo de la pesca profesional.
2. Defensa de la sostenibilidad de la pesca
Los pescadores recuerdan que son los primeros interesados en mantener un mar vivo y sano, ya que es su medio de vida y el legado de las futuras generaciones. “Cumplimos escrupulosamente con las cuotas, las tallas mínimas, los periodos de veda y los estrictos controles de la Administración”, aseguran.
Asimismo, critican la narrativa de “buenos y malos” impulsada por la fundación, advirtiendo de que lo único que consigue es perjudicar gravemente la reputación y el sustento de centenares de familias de Mallorca vinculadas directa e indirectamente al sector pesquero.
3. Llamamiento al rigor científico frente al activismo de despacho
El sector del arrastre reclama un ecologismo serio, basado en la ciencia, el diálogo y la cooperación, y no en el “titular fácil y la foto impactante”. En este sentido, invitan a la fundación a trabajar conjuntamente con el Instituto Español de Oceanografía (IEO), la Universitat de les Illes Balears (UIB) y los propios pescadores, en lugar de “promover juicios públicos mediáticos”.
Exigencias del sector
Ante la gravedad de las afirmaciones, Opmallorcamar exige de forma inmediata:
La retirada de las acusaciones sin fundamento científico dirigidas hacia la flota de arrastre.
Una rectificación pública de la Fundación Marilles con el mismo alcance y difusión que ha tenido su campaña.
La convocatoria de una mesa de diálogo real. El sector recuerda que dispone de datos históricos sobre capturas, zonas de pesca y estado del mar de hace más de 30 años; un conocimiento directo y acumulado sobre el terreno del que muchas entidades ambientalistas carecen.
“No permitiremos que se siga utilizando al pescador como el chivo expiatorio de todos los males del mar. Si se quiere defender el medio marino, debe hacerse desde el rigor, la responsabilidad y la cooperación, no a través del linchamiento mediático de un sector económico esencial para Mallorca”, concluye el comunicado.
